La noche del 14 de noviembre, el presidente argentino Alberto Fernández celebró con euforia una derrota. En las elecciones legislativas de ese día la coalición
El Frente de Todos, la coalición de gobierno de Argentina, quedó al borde del abismo después de una dura derrota en las elecciones primarias del 12 de septiembre, en la que obtuvo 32 porciento de los votos contra 42 de la coalición opositora, Juntos por el Cambio.