Es llamativo que el presidente Duque fue el único mandatario en América Latina que apoyó pública y robustamente al candidato de Estados Unidos a la presidencia del BID. Bogotá está apostando a que Trump sea reelegido o que, si pierde con Biden, el riesgo de dañar la buena relación bilateral sería mínimo. Esta hipótesis puede tener algo de razón, porque el candidato demócrata buscará reparar y no romper alianzas.