Todo está polarizado, la OEA también. El centro se colapsó y estamos viendo que no hay espacio para una postura más centrista. Almagro está decidido a seguir y ampliar lo que ha estado haciendo con Venezuela desde que fue elegido en 2015, pero no está claro que haya tanto entusiasmo por su estilo, es decir, la retórica agresiva y los ataques en Twitter contra Maduro.