Hay pocas dudas del fracaso de líderes como Trump, López Obrador y Bolsonaro, a la hora de responder rápidamente a la pandemia e insistir en precauciones básicas como el distanciamiento social y el uso del cubrebocas. Y ese fracaso ha tenido costos humanos reales, que se reflejan en el aumento de casos y muertes. Los últimos meses han demostrado que cuando la ciencia y la experiencia sanitaria son ignoradas, o no se toman en serio, los riesgos son enormes.