Trump es incoherente y poco predecible. Solamente ha hablado [en cuanto a América Latina] sobre su muro con México y negociar NAFTA. Con Hillary Clinton se puede esperar más continuidad, y Kaine como su vicepresidente la ayuda mucho: habla español, estuvo en Honduras, ha estado muy comprometido en temas de Centroamérica; eso es una manera de tranquilizar a América Latina.