La administración [de Trump] debería evitar la tentación de una opción unilateral, de intervencionismo. En un momento en que los otros países están asumiendo una postura más unida y más firme contra Venezuela, no es cuando EE.UU. debería salir con medidas de castigo al país, sanciones económicas y ni hablar de una cosa más militar, porque eso correría el riesgo de dividir a América Latina con la administración Trump.