El silencio es ensordecedor: el único comunicado de la OEA ha sido condenar ‘la violencia que ha causado las muertes’, sin referirse a la represión o a la fuerza injustificada del Gobierno [en Nicaragua].
El silencio es ensordecedor: el único comunicado de la OEA ha sido condenar ‘la violencia que ha causado las muertes’, sin referirse a la represión o a la fuerza injustificada del Gobierno [en Nicaragua].