Lo que este Papa quiere es que toda la gente, católicos o no, disfrute de los beneficios que aporta el progreso económico, sanitario, educacional y jurídico, es decir, que todos sean iguales ante la ley.
Lo que este Papa quiere es que toda la gente, católicos o no, disfrute de los beneficios que aporta el progreso económico, sanitario, educacional y jurídico, es decir, que todos sean iguales ante la ley.