El director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Diálogo Interamericano, Manuel Orozco, habló con Carlos Cuevas de Bloomberg Línea.
COMENTARIOS DE OROZCO:
“La lectura de Estados Unidos sobre Cuba en este momento creo que es: ¿Qué nos tocaría hacer si este país colapsa, no por razones económicas, sino por razones políticas? Es decir, si las tensiones que se están produciendo por el deterioro económico son tan grandes que pueden convocar un levantamiento social y, al mismo tiempo, motivar a sectores dentro del régimen a darle la espalda a Miguel Díaz-Canel.”
“Estados Unidos no intervendría en Cuba por mucho que quisiera, porque el costo económico de reconstruir la isla es altísimo, justo porque no es un tema de reconstrucción, sino de construcción. En la isla nada funciona en este momento: prácticamente el 5% de la infraestructura es operativa, el 20% de la actividad económica es funcional y el sistema financiero solamente opera en relación con lo que está exportando. Asumir una transición de mover a un líder y entrar en un proceso político implicaría básicamente contar con un sustituto económico para hacerlo. Y ese sustituto no existe porque Cuba está en proceso de colapso.”
“Lo que Estados Unidos está explorando [en Cuba] es cómo el deterioro económico se traduce en una coyuntura política en la que se pueda apalancar; está esperando a ver si el ejército cubano realmente repiensa su rol y le da señales.”
“Mientras Estados Unidos está concentrado en el proceso político venezolano y en ver los avances en Cuba, Nicaragua está en un holding pattern…Estados Unidos no tiene interés en intervenir en Nicaragua, pero tampoco quiero mantenerse al margen de lo que pasa en el país.”
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