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La VII Cumbre de las Américas será recordada por la histórica participación de Cuba en el proceso que lleva dos décadas y por el avance hacia la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana. La política de Estados Unidos hacia Cuba ha sido por mucho tiempo un irritante en las relaciones entre EE.UU. y Latinoamérica. La oposición de América Latina hacia la política estadounidense para Cuba ha sido uno de los pocos asuntos que ha unido a una región que suele estar dividida.
Hace casi cuatro meses, el Presidente Barack Obama anunció que medio siglo había sido suficiente para una política fallida. Era momento para un nuevo acercamiento. Ese giro fundamental y el encuentro entre Obama y el Presidente cubano, Raúl Castro, le dio a la cita de Ciudad de Panamá algo de dramatismo y un sabor distintivo.