En Mañana es Muy Tarde, 2000, identificamos cuatro factores claves de la problemática educativa regional: (1) El manejo de la educación a través de instituciones estatales centralistas, burocráticas y frecuentemente politizadas, que son ineficientes y suelen frenar el ritmo de los cambios; (2) La inversión insuficiente e inequitativa en educación; (3) El deterioro de la profesión docente, producto en parte de la desvinculación entre las remuneraciones y el desempeño; y (4) Estándares educativos y sistemas de evaluación insuficientemente consolidados, que impiden conocer el desempeño de los agentes educativos y el impacto de las políticas.
Las iniciativas emprendidas por los países de la región para solucionar estos problemas han sido numerosas e importantes. No obstante, la revisión de los resultados obtenidos sugiere que lo realizado hasta la fecha es claramente insuficiente. El atraso en reformar la política educativa, tal como lo sugerimos en el año 2000, resulta en la pérdida de una valiosa oportunidad y en una desventaja real ante las exigencias del contexto internacional. Enfatizamos que sistemas educativos modernos, actualizados, con capacidad de respuesta a las necesidades y expectativas sociales son prioridades de la sociedad mundial. También hemos incluido en este informe, de manera inicial, algunos ejemplos del uso de la tecnología como herramienta de aprendizaje en los diferentes países de la región por su importancia en el contexto educacional.
La evaluación del progreso educativo que presentamos a continuación es útil para tomar conciencia de nuestra situación y para estimular la búsqueda de respuestas más efectivas. Hemos utilizado una escala que va desde “Excelente” hasta “Muy malo”. Se complementa con flechas que buscan simbolizar la presencia o ausencia de avances, independientemente de cuán modestos, o decepcionantes puedan ser. Nuestras calificaciones, aunque necesariamente subjetivas, están basadas en la mejor evidencia disponible.