Entender la atención integral de calidad como: Reconocimiento de niñas y niños como sujetos de derecho; Desarrollo, reconocimiento y valorización del talento humano que trabaja con la primera infancia; Fortalecimiento de las familias y de los sistemas de protección social.
Definir y aplicar estándares de calidad no negociables, con medición y monitoreo sistemático de su cumplimiento.
Asegurar la coherencia y articulación intersectorial para evitar la fragmentación de las políticas de calidad.
Promover el bienestar físico y socioemocional de cuidadores y personal que trabaja con la niñez.
Impulsar la corresponsabilidad en las tareas de cuidado, promoviendo la participación equitativa de hombres y mujeres.